Desde luego eso debió pensar el invent@r de este artilugio. Con eso de que ya empieza a hacer frescote tenemos que reservarnos a buen recaudo las partes de donde la moral pierde el nombre, para poder decir aquello de por mis cojones…
Desde luego eso debió pensar el invent@r de este artilugio. Con eso de que ya empieza a hacer frescote tenemos que reservarnos a buen recaudo las partes de donde la moral pierde el nombre, para poder decir aquello de por mis cojones…